Por: Redacción
La educación técnica atraviesa un momento crítico. Con la aprobación del Presupuesto Nacional 2026, el Gobierno de Javier Milei eliminó el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional, una herramienta clave para sostener el funcionamiento de escuelas técnicas y centros de formación profesional en todo el país.
La medida afecta a más de 3.800 instituciones educativas y a más de 1,4 millones de estudiantes, poniendo en riesgo la compra de equipamiento, el mantenimiento de talleres y la calidad de una modalidad educativa estrechamente ligada al empleo y la producción.

Creado por ley en 2005, el Fondo garantizaba una inversión mínima del 0,2% del Presupuesto nacional destinada a equipamiento, insumos, mejoras edilicias y proyectos institucionales. Gracias a estos recursos, las escuelas técnicas podían sostener prácticas fundamentales para la enseñanza de oficios y saberes tecnológicos.
En 2025, el Fondo ejecutó 37 mil millones de pesos, alcanzando a 3.868 establecimientos educativos de todo el país.
El desfinanciamiento no comenzó este año. En 2023 se ejecutó poco más del 50% de lo que establecía la ley. En 2024, la ejecución cayó al 9,4%, y en 2025 los fondos representaron apenas el 10,8% de lo que correspondía.
Con la eliminación definitiva del Fondo, las escuelas técnicas quedan sin respaldo legal para reclamar recursos básicos.
Actualmente, 773.291 estudiantes cursan en escuelas secundarias técnicas. Desde 2005, la matrícula creció casi un 60%, al igual que la cantidad de instituciones, que hoy suman 1.735 escuelas, en su mayoría públicas y con orientaciones industriales, agropecuarias y de servicios.
Diversos estudios oficiales muestran que la educación técnica mejora las posibilidades de inserción laboral. Un informe del INET señala que uno de cada tres egresados técnicos trabaja y estudia años después de terminar el secundario, una proporción mayor que en la educación común.
Además, el 93,5% de los estudiantes técnicos logra obtener su título, lo que refleja altos niveles de permanencia y finalización.
Datos de Argentinos por la Educación indican que los estudiantes de escuelas técnicas obtienen mejores resultados en las pruebas Aprender, especialmente en Matemática y Lengua. Sin embargo, la eliminación del Fondo deja sin financiamiento a una modalidad clave para el desarrollo productivo del país.
Ante este escenario, estudiantes de escuelas técnicas, representados por sus familias, presentaron una medida cautelar para que se declare inconstitucional el artículo 30 del Presupuesto 2026, que elimina fondos destinados a educación y ciencia.
La presentación se realizó en un juzgado de la Ciudad de Buenos Aires “en defensa de la Educación Técnico Profesional”, argumentando que la norma vulnera derechos garantizados por la Constitución Nacional y tratados internacionales.
Desde el sector educativo advierten que el recorte acumulado en los últimos dos años representa una caída cercana al 93% respecto de los valores de 2023, y alertan sobre un retroceso con fuerte impacto social, educativo y productivo.

Desde Metanoia creemos que cuando el Estado se retira de la educación pública —y en particular de la educación técnica—, lo que se debilita no es solo el sistema educativo, sino el entramado social de cada comunidad. Porque sin educación no hay producción, sin formación no hay trabajo, y sin inversión en conocimiento no hay futuro posible.